Cuando a todos les entra el hambre a la vez, tu festival cobra en vez de hacer esperar.

Los visitantes piden desde el móvil y vuelven a la hora prevista. Tus puestos venden durante el pico en vez de lidiar con la cola, y tus comisiones se calculan pedido a pedido.

Funcionamiento

Cómo funciona

Crea tu festival

Dibujas el recinto: las plazas de los puestos, las entradas, los baños, el punto de información, el puesto de socorro, las zonas y el perímetro. Tu evento existe online, con tu marca.

Tus puestos solicitan plaza, tú aceptas

Cada food truck conserva su cuenta, abre en unos minutos su cuenta de cobro, a su nombre, desde su panel, y adapta su carta y sus precios a tu festival. Sin dar de alta nada a mano.

El público dice lo que le apetece

Lo escribe con sus palabras — «algo para picar», «una cerveza bien fría», «sin gluten y rápido» — o pone sus criterios: tipo de comida, valoraciones, distancia, tiempo de espera, alérgenos. La app le responde en el mapa o en lista, con los platos y los puestos que encajan, cada uno con su espera real. Pide y paga con tarjeta o TWINT — con cuenta o de forma anónima, como prefiera — desde el navegador o desde la app instalada en su móvil. Y vuelve a la hora prevista en vez de hacer cola.

Tus cuentas, pedido a pedido

Tu comisión queda registrada en el momento del pago, pedido a pedido. Las cifras del cierre excluyen las anulaciones.

Beneficios

Qué gana cada uno

El plano del recinto: los puestos con su tiempo de espera, los baños, la entrada y el punto de información Organizador

Para ti

  • Los puestos se dan de alta por solicitud: tú aceptas y el resto ya está hecho.
  • Tus reglas de comisión, calculadas y auditables pedido a pedido; tu parte retenida en cada pago o facturada periódicamente sobre la liquidación — decidimos contigo cuál se aplica.
  • Cifras de cierre fiables: anulaciones fuera, totales verificados.
  • La demanda se reparte: franjas de recogida y tiempos de espera a la vista en el mapa.
La pantalla de cocina: en espera, en preparación, listos Puestos

Para tus puestos

  • El equipo completo del puesto: caja táctil, y la cocina como quiera — tablero en pantalla, tickets impresos, o las dos cosas.
  • La caja sigue vendiendo sin red y sincroniza en cuanto vuelve.
  • Colas de barra y de cocina separadas: las bebidas salen al momento.
  • Su carta y sus precios, adaptados a tu festival sin duplicar su cuenta.
Filtrar los puestos por cocina, distancia, espera y valoración Visitantes

Para tus visitantes

  • Decir lo que les apetece y ver, en el mapa o en lista, los platos y los puestos que encajan — tipo de comida, valoraciones, distancia, espera, alérgenos. Desde el navegador o desde la app instalada, con cuenta o de forma anónima.
  • Volver a la hora prevista en vez de esperar delante del puesto.
  • La pantalla de pedidos listos y un aviso en el móvil cuando toca recoger.
  • La app en su idioma: francés, alemán, italiano, inglés o español.
  • El mapa del recinto en el bolsillo: los puestos, pero también la entrada más cercana, los baños, el punto de información y el puesto de socorro.
Funcionalidades

Lo que FestFlow aporta a tu evento

Todos los medios de pago, en cada puesto

En la app: tarjeta o TWINT.
En el puesto: efectivo, tarjeta o TWINT — por QR desde el móvil del visitante, o en el datáfono del propio puesto, sin contacto si hace falta.
Cada cobro queda registrado, sea cual sea el medio: tus comisiones se calculan sobre el día entero, no solo sobre lo que pasa por tarjeta.

Di lo que te apetece, con todas las letras

Tu visitante escribe «una cerveza bien fría» o «sin gluten a menos de un kilómetro», y la app lo convierte en filtros de verdad: comer o beber, los 14 alérgenos, dieta, terraza, distancia, espera. Cada resultado enseña su propia espera real — la barra y la cocina no van a la misma velocidad. La frase se lee primero en el propio móvil: una alergia no sale de ahí. El resto pasa por un modelo alojado en Ginebra, que no se entrena con tus datos.

El pulgar, plato a plato

Después de recoger su pedido, tu visitante vota cada plato con el pulgar. Solo vota quien se ha comido el plato — pedido pagado y recogido —, así que los votos no se inflan. Los votos se ven junto al nombre del plato y alimentan «lo que más gusta». Y el ranking dice exactamente lo que es: lo que gusta, no lo que se vende.

Los 14 alérgenos, en el idioma del visitante

La declaración obligatoria (OIDAl art. 5) se hace una sola vez en la ficha del plato y se muestra traducida a los cinco idiomas. Mientras no haya nada declarado, el visitante lee «pregunta al personal» — nunca una lista vacía que haga pensar que el plato no lleva ningún alérgeno. Y el aviso de alergia sale en rojo en cocina y en el ticket impreso.

Pedido desde el móvil, sin cola

Carta con fotos, extras y pago con tarjeta o TWINT. El sitio en la cola queda reservado antes de pagar, y el precio que se ve es el precio que se cobra — verificado en el servidor.

Una hora de verdad, no una promesa al aire

La hora de recogida se calcula con la cola real de cada puesto, y las bebidas no esperan detrás de los platos: colas de barra y de cocina separadas.

El mapa interactivo de tu recinto

Un mapa de verdad, no una imagen: cada puesto lleva su tiempo de espera en el marcador, y ahí está también todo eso que te preguntan veinte veces al día — entradas, baños, punto de información, puesto de socorro, fuentes de agua, barras. Zonas y perímetro incluidos, en 3D, satélite o exteriores. Lo montas tú, sin cartógrafos, y tus visitantes piden directamente desde un marcador.

Encontrar el puesto adecuado en tres toques

Desde el mapa, el visitante filtra por tipo de cocina, distancia, tiempo de espera y valoración, y pide. Quien tiene hambre ya ve primero lo que sale rápido: la demanda se reparte por todo el recinto en vez de amontonarse delante de dos puestos.

Franjas de recogida

El visitante elige su hora en franjas con capacidad controlada; el pedido entra en cocina en el momento justo. El pico del mediodía se estira en vez de aplastarse en media hora.

Puestos que se dan de alta solos

Un food truck solicita plaza en tu festival desde su propio panel de FestFlow; tú aceptas y él adapta su carta y sus precios a tu evento. El alta, sin cadenas de correos.

Comisiones configurables, liquidación acordada contigo

Tú defines tus reglas; cada puesto cobra en su propia cuenta de cobro, abierta a su nombre, y tu parte se calcula pedido a pedido, auditable una a una. Tu parte puede retenerse en el momento de cada pago o facturarse periódicamente sobre la liquidación: decidimos contigo cuál se aplica a tu evento.

Pantalla de pedidos listos

Delante de cada puesto, una pantalla pública muestra los números en preparación y listos. Menos gente amontonada y menos «¿está ya lo mío?».

El equipo de caja completo de cada puesto

Caja táctil con redondeo suizo a 5 céntimos, la cocina como quiera — tablero en pantalla, tickets impresos, o las dos cosas —, todos los medios de pago cobrados en el mismo sitio, y todo aguanta sin red.

Tu evento, tu marca

Colores, tipografía y tema propios en toda la app del visitante. Cada festival queda aislado: ni los datos ni la identidad se mezclan.

El producto

Míralo funcionando

La aplicación real, tal cual: a la izquierda la pantalla de cocina de un puesto, a la derecha el mapa del recinto en el móvil de un visitante. Te la enseñamos en directo, con tus productos y tus precios.

La pantalla de cocina: en espera, en preparación, listos El plano del recinto: los puestos con su tiempo de espera, los baños, la entrada y el punto de información

Todas las capturas de esta página salen de la aplicación real.

Dos minutos para situar tu proyecto

Un cuestionario de dos minutos, adaptado a tu sector: te dice dónde estás perdiendo tiempo y dinero, y qué conviene arreglar primero. Sin compromiso.

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